El fuego
(Filosofía del proyecto)
Mi Fuego Lento nace como un espacio para resistir la urgencia, el ruido y la exigencia de estar siempre bien.
No es una solución rápida, ni una promesa de felicidad instantánea. Es un refugio para sentir lo que sea que estés sintiendo, a tu ritmo, sin presión. Aquí, la transformación no llega por fuerza, sino por ternura.
Este fuego no quema: alumbra.
No acelera: acompaña.
Es un gesto suave contra la velocidad que nos empuja a funcionar, producir y encajar. Es una práctica cotidiana de volver a ti, sin exigencias, sin recetas mágicas, sin tener que convertirte en otra persona.
En este proyecto se entrelazan la psicología, el arte, la sensibilidad y el cuerpo.
Desde mi oficio clínico y desde mi propia experiencia vital, propongo un modo distinto de habitarte: más amable, más presente, más enraizado.
Mi Fuego Lento es para quienes sienten que todo arde y no saben por dónde empezar.
Para quienes buscan sostén, pausa y belleza en medio del caos. Es un recordatorio de que no estás sola,
y de que a veces basta con una vela encendida, una palabra justa, o un silencio que cobije.
Este fuego es mío, es tuyo, es nuestro.
Y su promesa no es salvarte, sino acompañarte.
Hasta que el calor vuelva, poquito a poco.
Hasta que el cobijo se vuelva costumbre.
Con cariño,
Natalia.
