El fuego

Mi Fuego Lento nace como un espacio para resistir la urgencia, el ruido y la exigencia de estar siempre bien.
No es una solución rápida, ni una promesa de felicidad instantánea.
Es un refugio para sentir lo que sea que estés sintiendo, a tu ritmo, sin presión.
Aquí, la transformación no llega por fuerza, sino por ternura.